VARIEDADES
MAGIA SIMPATICA
TRABAJOS CON VELAS CON FORMA Y COLORES ESPECIFICOS
Si viajamos en el tiempo podemos ver ya en la antigüedad usaban velas con forma, con el paso del tiempo la técnica fue mejorada y se realizaron nuevas formas y se abrió el abanico para los que utilizan este tipo de técnica en sus trabajos espirituales.
Lo primero que se debe conocer al efectuar rituales con velas de forma, es que las mismas son usadas en lo que se denomina "magia simpática"; es decir, que ellas representan el objetivo a lograr.
¿Cómo nos orientamos para ubicar las velas que necesitamos? Primero pensamos en nuestro objetivo; por ejemplo, queremos destrabar nuestra casa.
Entonces buscaremos la vela que representa lo que deseamos destrabar y, después, las que representan el destrabe mismo. Como las opciones para lograr algún fin son variadas, este libro ofrece las alternativas para acceder a ese fin, facilitándonos el camino al brindarnos la información necesaria de los elementos representativos de nuestro objetivo, así como la forma correcta de usarlos.
Las tijeras servirán para "cortar" algún daño efectuado por magia negativa, o para destrabar algún impedimento que nos corta el camino para lograr algún objetivo; los corazones los podremos usar para pedidos de amor; las, llaves para abrir caminos en cualquier ámbito; las parejitas de novios para efectuar uniones de parejas; las figuras que representan un hombre o una mujer, para pedidos de salud, para uniones y armonizaciones; los choclos, para que no falte en el hogar la comida; etc.
Para dar un ejemplo burdo de la forma de realizar un ritual, lo compa· ramos con la preparación de una torta. Sabemos que para prepararla se necesita, por ejemplo, harina, huevos, azúcar, y otros elementos. Pues bien, no tomamos cualquier cantidad de ellos, ni tampoco los mezclamos de cualquier manera; tampoco lo colocamos en cualquier recipiente de cualquier tamaño, como así tampoco la introducimos en el horno a cualquier temperatura y la dejamos cualquier tiempo, sino que tratamos de conocer la receta que nos lleve a obtener una rica torta; todo lleva una minuciosa elaboración para lograr un resultado perfecto.
Así también sucede con los rituales mágicos.
Es preciso tener en cuenta que en todo trabajo de magia la "receta" · usada cumple el siguiente propósito: El subconsciente comienza a elaborar el resultado a obtener cuando el oficiante tiene ante sí representado en una vela lo que desea, Y entonces, a través de la preparación minuciosa del trabajo con fuerza y correctamente el pedido, cuando enciende la misma.
Hay dos maneras de dirigir ese pedido: En una, el oficiante lo dirige solicitando la intervención de alguna entidad (santos,' ángeles, la Suprema Energía, etc.); en este caso la "decisión' del resultado a obtener queda librada al arbitrio de esa entidad. En la otra forma no pide sino que dirige la energía intentando modificar la situación, visualizando directamente el resultado a obtener, sin solicitar la intervención de ninguna entidad.
Por ejemplo: En el primer caso es muy común pedir la intervención de Santa Bárbara para algunos casos de unión de pareja, la de San Cipriano para cortes de daños, etc. En el segundo caso, la persona mientras elabora el ritual se concentra, acumula energía y la dirige mediante la visualización del resultado deseado, dándolo por logrado antes de qué suceda.
La diferencia entre ambas formas es que, de la primera manera la persona no interviene en el karma o destino (propio' si está trabajando para sí misma - o ajeno -si lo hace para otro), sino que deja librado a entidades superiores la modificación o no del mismo. De la segunda manera se corre el riesgo · de cargar sobre sí la responsabilidad de modificar el destino prefijado; pensemos que la gran mayoría de las veces desconocemos lo que es realmente conveniente para las personas, sobre todo si se trata de alguien casi desconocido.
También debemos saber que cuando movemos una energía, otra tiene que ocupar ese lugar para mantener un equilibrio perfecto de lo cual se ocupa el Cosmos; por esto, en este caso, hay que estar atento para cuando se presenta el momento de devolución de la gracia recibida, que no siempre tiene similitud con lo que se solicitó. La Ley Universal de Causa y Efecto es perfecta; a veces es mejor pedir que exigir.
Otra cosa importante es adaptarse al flujo de la vida; eso no significa, resignación. Lo que queremos decir es que no siempre las cosas que deseamos suceden en el momento ni de la forma en que lo queremos. Pidamos y deseemos intensamente, fijemos claramente nuestro objetivo; después seamos como los juncos que, ante la correntada, se inclinan suavemente dejándose llevar, para después volverse a erguir.
Debemos también tener en cuenta que son esenciales los colores o la combinación de los mismos ya que ellos representan y son necesarios para alcanzar la vibración con la que se va a trabajar, o la más apropiada para el ritual en el que se invoca a una entidad determinada. Haremos una reseña de los mismos.
COLORES DE LAS VELAS Y SU CORRESPONDENCIA EN EL SANTORAL
Blanco: Se utiliza para la armonización de parejas, familias, socios y personas en general. También se usa para lograr claridad en las ideas en personas confusas, o para calmar y apaciguar situaciones en las que están involucradas personas. También corresponde al Sagrado Corazón de Jesús.
Amarillo: Es el color del matrimonio y las uniones definitivas. También se lo utiliza en rituales para dinero y trabajo. Corresponde a la Inmaculada Concepción.
También es el color del Arcángel Miguel.
Dorado: Es el color del éxito, la fortuna y el dinero. Correspondencia con la Energía Suprema.
Naranja: Es el color de la prosperidad y la abundancia.
Rojo: Se utiliza para rituales de amor y atracción sexual y para efectuar apertura de caminos. Es el color de San Antonio Y Santa Rita.
Verde: Es el color para rituales de salud. Combinado con blanco, corresponde a San Pantaleón, patrono de los enfermos.
También es el color del Arcángel Rafael.
Azul: Puede utilizarse para limpiezas energéticas, así como el color fucsia.
Celeste: Es el color para rituales de retorno de una persona alejada.
Corresponde a muchas manifestaciones de la Virgen, tales como Lourdes, Luján, Buen Viaje, Fátima, Stella Maris (o su similar brasileña, yemanyá y Ntra. Sra. De Los Navegantes), etc.
Negro: Es el no-color. Lo negativo. Usado para separaciones, discordias, destrucción, anulación.
Marrón: A veces es utilizado para pedidos de trabajo y algunas personas lo asocian con San Antonio o San Cayetano.
Violeta: Color utilizado para el juego o para determinados rituales de dinero. Color correspondiente a San Cono.
Lila: Es el color de la espiritualidad y la armonización energética.
Rosa: Es el color de la "buena onda". Algunos lo atribuyen a Santa Rita.
Corresponde al Arcángel Gabriel.
COLORES DE VELAS COMBINADOS PARA LOS SANTOS MAS CONOCIDOS
En cuanto a la combinación de colores correspondiente a los santos, detallamos los más conocidos:
San Jorge: Verde, blanco y rojo.
Santa Catalina: Verde y rojo.
San Cipriano: Rojo, blanco y negro.
Santa Bárbara: Blanco y rojo, o al revés.
San Marcos: Rojo y blanco, o al revés.
San Onofre: Amarillo y marrón.
San Benito: Amarillo y negro.
Virgen del Rosario de S. Nicolás: Celeste, blanco y rosa.
María Rosa Mística: Amarillo, blanco y rojo.
San Cosme y S. Damián: Rosa y celeste.
San Pantaleón: Blanco y verde.
San La Muerte: Blanco y negro.
Este detalle se brinda como ejemplificación, y no es excluyente, ya que los mismos pueden variar en algunos casos como, por ejemplo, en las velas de miel en las que, por ejemplo a San Cono se le prende una vela verde en forma de cono, a San Cayetano se le enciende una novena color amarilla o tres velas juntas (que se las encuentra en un paquete) de colores rojo, amarillo y verde.
Tampoco cubre todo el santoral católico, ni detalla los colores utilizados en otras religiones ni en otras disciplinas.
De todas formas hay colores claves y básicos como, por ejemplo, el blanco, el dorado, el naranja, el rojo, el amarillo, el verde, el lila y el negro, en cuyo empleo no hay divergencias. Manejando estos colores básicos así como los ejemplificados, se puede trabajar perfectamente, sin necesidad de recurrir a otros sobre los cuales no hay seguridad de los niveles de vibración.